martes, 22 de noviembre de 2011

1.Un gran consorcio internacional estudiará los efectos secundarios de los fármacos.

Multinacionales farmacéuticas han formado un consorcio internacional para desarrollar herramientas que les permitan determinar qué pacientes tienen riesgo de desarrollar efectos secundarios a los medicamentos partir de su perfil genético. Este tipo de reacciones ha crecido un 150% en los últimos nueve años.
El denominado Consorcio Internacional de los Efectos Adversos Severos busca aumentar la seguridad de los fármacos y acabar así con los "graves" efectos secundarios que algunos tratamientos manifiestan en determinados grupos de pacientes, según dijo Arthur Holden, director ejecutivo de este organismo.
Para lograrlo, los investigadores utilizarán información genética. Al respecto, Janet Woodcock, subcomisionada y directora médica de la Agencia de Fármacos y Alimentos de Estados Unidos, la FDA, señaló que esta información es la base para tratar de encontrar el medicamento idóneo para cada paciente, lo que se conoce como tratamientos "a la carta".
El Consorcio es "la primera piedra de un futuro en el que las compañías farmacéuticas compartirán sus datos entre ellas para crear una gran base en la que almacenarán toda esta información", apuntó Woodcock.
En primer lugar, los responsables de esta iniciativa empezarán estudiando los daños hepáticos y el síndrome de Steven-Johnson (una reacción inflamatoria de toda la piel), dos de los principales efectos secundarios de los medicamentos. Ya han recogido unos 3.000 historiales clínicos de pacientes que han sufrido alguna de estas patologías para encontrar los factores comunes en ellos.


1. Averigua en qué consiste los daños hepáticos que puede provocar un medicamento.
 Muchas sustancias—se calcula que cerca de 1.000—pueden dañar el hígado. Entre ellas, se incluyen medicamentos con y sin receta, drogas ilegales y remedios a base de plantas medicinales. En el peor de los casos, la toxicidad medicamentosa puede causar insuficiencia hepática aguda, la cual requiere un
trasplante de hígado y en ocasiones resulta mortal. De hecho, la toxicidad medicamentosa es la primera causa de insuficiencia hepática aguda, y la toxicidad hepática (hepatotoxicidad) es la razón más común por
la que se retiran ciertos medicamentos del mercado. Aunque los casos de lesiones hepáticas graves como resultado de los fármacos son raros, el riesgo es más elevado en personas con hepatitis B ó C. 
Algunos otros fármacos asociados a la toxicidad hepática:
Algunos complementos nutricionales asociados a la toxicidad hepática:

Cómo dañan los medicamentos el hígado
Después de ingerir los medicamentos por vía oral, éstos son transportados en el torrente sanguíneo desde
los intestinos al hígado, donde se metabolizan o descomponen en sustancias químicas activas y productos
derivados (metabolitos). Algunos de estos metabolitos resultan tóxicos para el hígado. Finalmente, los
derivados se excretan en la bilis y se eliminan mediante las heces o la orina. Las sustancias químicas
modificadas son transportadas por las enzimas hasta el hígado (estas enzimas no deben confundirse con
las enzimas hepáticas, como la ALAT y la ASAT, que se determinan en las pruebas de función hepática).
 
Algunas plantas medicinales asociadas a la toxicidad hepática (para facilitar su identificación, se indican sus nombres en inglés entre paréntesis):
amiodarona (Cordarone), arritmia cardíaca
azatioprina (Imuran), artritis reumatoide
carbamazapina (Tegretol), ataques epilépticos
clorpromazina (Thorazine), antipsicótico
ciclofosfamida (Cytoxan), quimioterapia contra el cáncer
diclofenac (Voltarén), artritis
diltiazem (Cardizem), angina de pecho e hipertensión arterial
felbamato (Felbatol), ataques epilépticos
ketoconazola (Nizoral), infecciones por hongos
metotrexato (Rheumatrex), artritis, quimioterapia contra el cáncer
metildopa (Aldomet), hipertensión arterial
nitrofurantoína (Macrodantin), infecciones urinarias
pemolina (Cylert), déficit atencional
fenitoína (Dilatol), ataques epilépticos
tacrina (Cognex), enfermedad de Alzheimer
ticlopidina (Ticlid), anticoagulante sanguíneo, previene los infartos cerebrales
tolcapona (Tasmar), enfermedad de Parkinson
ácido valproico, ataques epilépticos
zafirlukast (Accolate), asma
zileuton (Zyflo), asma

  
2.¿Recuerdas que algún  medicamento te haya ocasionado efectos secundarios?
No lo recuerdo pero sí me ha pasado que al tomar un medicamento me sentó mal y vomité.


4.¿Qué ventajas e inconvenientes encuentras en la farmacogenómica?
La ventaja de la farmacogenómica, en este sentido, es doble: por una parte, se centra en el diseño de medicamentos dirigidos a una enfermedad concreta que tiene un marcado carácter genético y, por otra parte, en el diseño de medicamentos que eviten toxicidades debido a un fallo metabólico.
Se trata de utilizar el conocimiento de genómica para desarrollar fármacos a los que responda un defecto genético en concreto y no otro. “Cuando hay una enfermedad genómica detrás, los medicamentos hay que dirigirlos hacia aquel gen que responde; así se evita utilizar fármacos a granel, se previenen una gran cantidad de efectos secundarios, y se soluciona el hecho de malgastar fármacos en un 30 ó 40% de los pacientes que no responden”

martes, 15 de noviembre de 2011

ENFERMEDADES MENTALES

Las enfermedades mentales o sicológicas son desordenes o trastornos del cerebro que alteran la manera de pensar y de sentir de la persona afectada al igual que su estado de ánimo y su habilidad de relacionarse (identificarse) con otros. Frecuentemente disminuyen la capacidad de una persona para afrontar las exigencias normales de la vida diaria. Todas las enfermedades mentales son causadas por desordenes químicos del cerebro.
Estas enfermedades pueden afectar a personas de cualquier edad, raza, religión o situación económica.
Estas alteraciones se manifiestan en trastornos del razonamiento, del comportamiento, de la facultad de reconocer la realidad y de adaptarse a las condiciones de la vida.

Las más comunes entre estas enfermedades son:
El estrés
Las personas pueden experimentar el estrés cuando se ven ante eventos importantes los cuales pueden ser peligrosos o muy difíciles de superar.
Entre los síntomas sicológicos del estrés están la ansiedad y la tensión, la preocupación incontrolable, irritación, distracción, y dificultad en aprender cosas nuevas.
La neurosis
Son las afecciones que muestran un malfuncionamiento del sistema nervioso. En las neurosis no hay lesión física ni alteración de la personalidad.
Las principales neurosis son la ansiedad, una incontrolable obsesión por evitar situaciones peligrosas y una falta de acoplarse con personas. Algunos ejemplos de neurosis son el pánico, la fobia social, el desorden compulsivo-obsesivo, y el estrés postraumático.
La hipocondría
La hipocondría es un desorden neurótico en el cual la persona canaliza las ansiedades, las preocupaciones y los pensamientos obsesivos para convencerse de que tiene una enfermedad física específica (ejemplo: el cáncer del colon). Es decir que los hipocondríacos están preocupados porque padecen de una enfermedad, aunque informes médicos indiquen lo contrario.
Los hipocondríacos gastan mucho tiempo y dinero visitando doctores y haciéndose varios exámenes. Las relaciones entre estos enfermos y los doctores y enfermeras pueden en muchos casos ser conflictivas; hasta el punto en que una verdadera enfermedad puede llegar a no ser diagnosticada por aquellas personas que están cansadas de atender enfermos mentales que previamente han insistido en una enfermedad que no existe.
El desorden de la somatización
Es un desorden muy raro, pero toma mucho tiempo controlarlo. La persona, usualmente una mujer, tiene una historia médica larga y complicada y una serie de síntomas dramáticos pero vagos que demandan la atención inmediata del doctor.
Las quejas por lo general se basan en dolores gastrointestinales, ginecológicos y senso-motores. Las personalidades y vidas de estas personas son dramáticas y caóticas.
El desorden facticio
Los individuos que sufren de esta enfermedad mental crean la apariencia de una enfermedad física para ser el centro de atención médica y/o para obtener varios tipos de droga.
Las personas que sufren de este desorden por lo general se vuelven evasivas y agresivas cuando se les hacen preguntas o se les desafía a aclarar la inconsistencia de sus síntomas
Muchas se escapan de los hospitales o clínicas para ir en busca de otros centros médicos. Muchos individuos con este tipo de desorden tienden a tener un comportamiento y una personalidad similar a aquellos que sufren de somatización.
La esquizofrenia
La esquizofrenia es un conjunto de severos síntomas sicológicos los cuales hacen difícil trabajar, jugar y estar con otras personas. Síntomas "positivos" incluyen ilusiones (creencias irracionales), alucinaciones (experiencias sensoriales por falta de estímulo), pensamiento y habla incoherentes, paranoia o ansiedad intensa e incontrolable y un comportamiento extraño.
Entre los síntomas negativos están la pérdida de experiencias y expresiones emocionales, pérdida de poder e iniciativa, inhabilidad de experimentar placer o de interesarse en cosas, y aislamiento de personas.
La paranoia
En general, esta enfermedad se refiere a altos niveles de sospecha y desconfianza, usualmente vistos en las creencias o desilusiones de que ella o él son víctimas del odio, celos y resentimientos de otras personas.
La persona que sufre de la paranoia esquizofrénica tiene presentimientos de que ella o él van a ser perseguidos por otros, como el vecino, el gobierno, o un extraterrestre; o por el personas especiales tales como "el Mesías" (un presentimiento de grandiosidad).

La persona que sufre del desorden personal paranoico parece normal, pero es sospechosa, desconfiada, hostil, controladora y rápida para desarrollar resentimientos y celos. Algunos hombres que golpean a sus esposas o novias sufren de esta enfermedad mental.
La depresión
La depresión es un problema emocional muy grave en el cual el individuo no deja de sentirse triste y vacío, y constantemente se siente sin ayuda o esperanza.
Las personas deprimidas, usualmente sufren de ansiedad e irritabilidad, una falta de motivación, y una pérdida de placer en las cosas que antes les gustaba hacer. También tienen problemas con el apetito, el sueño, y sufren de dolores.
Muchas personas deprimidas tienen pensamientos suicidas y entre el diez y el quince por ciento terminan por quitarse la vida.
La manía
Es un período de tiempo (por lo general de una semana a un mes) en el cual la persona es y se siente muy feliz, habla mucho, es activa e impulsiva. En muchos casos, en los momentos de manía, a pesar de sentirse confidente y feliz, la persona puede llegar a sentirse nerviosa e irritada.
Muchos maniáticos parecieran tener una energía infinita y solamente necesitan pocas horas de sueño, si es que duermen del todo.
Con la manía en su forma intermedia —la hipomanía— el individuo puede llegar a ser muy creativo y productivo en su trabajo. En sus diferentes formas la persona se convierte en sicótica. Es decir, pierde la habilidad de pensar correctamente y hace juicios realistas a la vez que puede experimentar alucinaciones. 
Muchos individuos tienden a ser impulsivos, demandantes, agresivos, lo cual resulta en gastos enormes de dinero, consumo excesivo de alcohol, promiscuidad sexual y problemas con la ley.
La manía-depresiva
Aproximadamente una a dos de cada 100 a 250 personas alrededor del mundo experimentan de una manera u otra episodios de manía intermedia o severa, junto con episodios de depresión.
Si los momentos de ambos tipos de problemas emocionales son intermedios, la condición se conoce como clotimia. Si los episodios de depresión son severos, sin importar si la manía es leve o severa, entonces la condición emocional se llama desorden bipolar, comúnmente conocido como "manía-depresiva." Comúnmente, personas entre los 17 a 25 años de edad tienen a ser víctimas de este tipo de problema emocional, y usualmente es crónico.
Muchos individuos que sufren de estos desordenes tienden a recuperarse en medio de episodios, y hay una asociación con la creatividad y el ingenio artístico que la persona puede desarrollar. Sin embargo, el impacto que este desorden causa en la vida de una persona es devastador. El nivel de problemas matrimoniales, abuso de sustancias, suicidio y problemas con la ley es muy alto.
El delirio
También conocido como "el rápido inicio del síndrome cerebral," el delirio es una condición sicológica asociada con graves problemas físicos (ejemplo: sobredosis de droga o envenenamiento).
Entre los síntomas están la confusión y la desorientación, pérdida de conciencia, agitación, apatía e ilusiones (falta de percepción del estímulo externo, tal como escuchar el ruido de las ruedas de una camilla de hospital e imaginarse que es una máquina maquiladora que viene a despedazarlo.)
El delirio debe tomarse muy en serio y debe ser tratado inmediatamente, porque puede representar un grave problema físico.
La demencia
La demencia se refiere a una disminución o deterioro generalizado de las facultades intelectuales, como la pérdida de memoria, atención y pensamiento abstracto.
La persona que sufre de demencia se puede perder fácilmente y puede ser incapaz de hacer cosas simples como volver a entrar a la casa después de que haya cerrado la puerta.
La depresión y la paranoia usualmente son asociadas con la demencia, y algunos dementes desarrollan alucinaciones. Uno de los mejores ejemplos de demencia es la enfermedad de Alzheimer, la cual empieza típicamente a los 55 años.
El narcisismo
La persona con este tipo de personalidad tienen una incontrolable necesidad de sentirse importante, exitosa y admirada por todo el mundo.
Ellos actúan como si fueran únicos y merecedores de favores especiales. Por lo general, a los narcisistas no les importan los sentimientos y/o resentimientos de las otras personas, y están celosos de los éxitos de los demás.


domingo, 6 de noviembre de 2011

ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Datos principales


Las ECV son la principal causa de muerte en todo el mundo. Cada año mueren más personas por ECV que por cualquier otra causa.
Se calcula que en 2004 murieron por esta causa 17,3 millones de personas, lo cual representa un 30% de todas las muertes registradas en el mundo; 7,3 millones de esas muertes se debieron a la cardiopatía coronaria, y 6,2 millones a los AVC.
Las muertes por ECV afectan por igual a ambos sexos, y más del 80% se producen en países de ingresos bajos y medios.
Se calcula que en 2030 morirán cerca de 23,6 millones de personas por ECV, sobre todo por cardiopatías y AVC, y se prevé que sigan siendo la principal causa de muerte.

¿Qué son las enfermedades cardiovasculares?

Las enfermedades cardiovasculares (ECV), es decir, del corazón y de los vasos sanguíneos, son:

La cardiopatía coronaria – enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardiaco (miocardio);
Las enfermedades cerebrovasculares – enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro;
Las arteriopatías periféricas – enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan los miembros superiores e inferiores;
La cardiopatía reumática – lesiones del miocardio y de las válvulas cardíacas debidas a la fiebre reumática, una enfermedad causada por bacterias denominadas estreptococos;
Las cardiopatías congénitas – malformaciones del corazón presentes desde el nacimiento; y
Las trombosis venosas profundas y embolias pulmonares – coágulos de sangre (trombos) en las venas de las piernas, que pueden desprenderse (émbolos) y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones.
Los ataques al corazón y los accidentes vasculares cerebrales (AVC) suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro. Los AVC también pueden deberse a hemorragias de los vasos cerebrales o coágulos de sangre.

Principales factores de riesgo

Las causas de las ECV están bien definidas y son bien conocidas. Las causas más importantes de cardiopatía y AVC son los llamados "factores de riesgo modificables": dieta malsana, inactividad física y consumo de tabaco.
Los efectos de la dieta malsana y de la inactividad física pueden manifestarse como "factores de riesgo intermedios": aumento de la tensión arterial y del azúcar y los lípidos de la sangre, sobrepeso y obesidad.
Los principales factores de riesgo modificables son responsables de aproximadamente un 80% de los casos de cardiopatía coronaria y enfermedad cerebrovascular.
También hay una serie de determinantes subyacentes de las enfermedades crónicas, es decir, "las causas de las causas", que son un reflejo de las principales fuerzas que rigen los cambios sociales, económicos y culturales: la globalización, la urbanización y el envejecimiento de la población. Otros determinantes de las ECV son la pobreza y el estrés.
    Síntomas frecuentes
    • La enfermedad subyacente de los vasos sanguíneos no suele presentar síntomas, y su primera manifestación puede ser un ataque al corazón o un AVC.
    • Los síntomas del ataque al corazón consisten en dolor o molestias en el pecho, brazos, hombro izquierdo, mandíbula o espalda. Además puede haber dificultad para respirar, náuseas o vómitos, mareos o desmayos, sudores fríos y palidez.
    • La dificultad para respirar, las náuseas y vómitos y el dolor en la mandíbula o la espalda son más frecuentes en las mujeres.
    • El síntoma más frecuente de los AVC es la pérdida súbita, generalmente unilateral, de fuerza muscular en los brazos, piernas o cara. Otros síntomas consisten en la aparición súbita, generalmente unilateral, de entumecimiento en la cara, piernas o brazos; confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice; problemas visuales en uno o ambos ojos; dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación; dolor de cabeza intenso de causa desconocida, y debilidad o pérdida de conciencia.
    • Quienes sufran estos síntomas deben acudir inmediatamente al médico.
    Información recogida de la página de la OMS

    domingo, 30 de octubre de 2011

    DIETAS MILAGROSAS .. por poco tiempo

    La dieta del pomelo, la de la sopa comegrasas, la de la alcachofa, las disociadas... prometen hacerte perder mucho peso en poco tiempo.

    Si lo consiguen es a costa de tu salud y, además, enseguida vuelves a recuperarlo. Por tu salud y tu economía, huye de las ‘dietas milagro’ para adelgazar.
    Hay algo peor que comer mucho o tener unos kilos de más: las ‘dietas milagro’. No se puede perder en dos días lo que se ha ganado en varios meses o años: va en contra de toda lógica y de la naturaleza misma.
    Las dietas muy restrictivas, basadas en la ingestión de un solo alimento o en la disociación rompen nuestro equilibrio interno y pueden poner en grave riesgo nuestra salud... Y no es para menos: durante ‘X’ días nos alimentamos poco y exclusivamente de uno o varios alimentos, lo que supone un déficit muy grave de los nutrientes que el cuerpo necesita para funcionar correctamente.
    Pero el cuerpo, que es muy sabio, nos pasa factura en poco tiempo: cansancio, dolor de cabeza, insomnio, cabello quebradizo, uñas débiles, piel apagada, nerviosismo, mal humor, etc. Si la dieta se mantiene durante un periodo más largo de tiempo, los problemas pueden ser mayores: envejecimiento prematuro, anemia, desarreglos hormonales, mal funcionamiento de los riñones, trastornos de la alimentación, alteraciones estomacales...
    Y lo más frustrante: rápidamente se recuperan los kilos perdidos. La explicación es muy sencilla. La pérdida de peso se debe sobre todo a la pérdida de líquidos y glucógeno en lugar de grasa. En consecuencia, al volver a la dieta habitual, aunque se coma poco, nuestro cuerpo asimila muy rápidamente todo aquello de lo que se le ha privado. En una dieta muy restrictiva, el metabolismo baja y llega a reducirse tanto que cualquier migaja engorda y no hay forma de adelgazar.
    Respecto a los ‘productos milagro’ (pastillas, cremas, infusiones, preparados...), son tan engañosos y perjudiciales como las dietas rápidas. No hay nada que permita perder peso como por arte de magia, aparte de una dieta adecuada a las características de cada persona y el ejercicio.
    Para perder peso de una forma eficaz y duradera, no hay más remedio que seguir una dieta hipocalórica individualizada y elaborada por un especialista (endocrino o nutricionista). La dieta debe ser equilibrada y contener todos los alimentos necesarios para el organismo, reduciendo el consumo de grasas y azúcares innecesarios. Y, por supuesto, se necesita tiempo.
    Pero lo más importante es que esa dieta nos conduzca hacia unos hábitos alimenticios sanos de por vida. Si esto no se modifica, ninguna dieta nos hará adelgazar y seremos víctimas del efecto ‘yo-yo’ y de una mala salud general. Si a unos buenos hábitos alimenticios sumamos algo de ejercicio, el éxito para nuestra figura y nuestra salud estará asegurado.
    Huye de estas dietas
    A continuación te presentamos algunas de las dietas populares para perder peso rápidamente. Son las típicas que te recomienda una amiga, un falso experto en nutrición o lees en una revista poco seria.
    Cuáles son, en qué consisten y, sobre todo, por qué no debes hacerlas:
    dietas altas en proteínas: no han demostrado su eficacia en la pérdida de peso a largo plazo, ya que suelen ser también altas en grasa y escasas en nutrientes básicos como minerales y vitaminas
    la dieta de la sopa comegrasas: se trata de una sopa a base de verduras y un cubito de caldo que hace perder de 6,5 a 8,5 kilos en una semana. Es una dieta hipocalórica totalmente desequilibrada. Pretender adelgazar de 6,5 a 8,5 kilos en una semana es una auténtica barbaridad. Lo único que se consigue es perder agua y masa muscular y, al abandonarla, el efecto rebote es inmediato
    dietas disociadas: evitan mezclar en una misma comida glúcidos y proteínas para que el organismo se vea obligado a quemar sus reservas de grasa para obtener más energía. Están basadas en conceptos totalmente erróneos y sin ninguna base fisiológica. La disociación de alimentos resulta un tanto utópica, ya que pese a existir alimentos ricos en proteínas y otros ricos en féculas, un mismo alimento puede contener ambos nutrientes. La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) ha lanzado la voz de alerta sobre el peligro de estas dietas, afirmando que muchas son "pura fantasía"
    dieta a base de frutas: manzana, piña... son dietas hipocalóricas, monótonas y desequilibradas que si se mantienen durante varios días pueden acarrear graves deficiencias nutricionales. Además, lo que se pierde son sobre todo líquidos, por lo que el peso se recupera rápidamente al abandonarlas
    ‘dieta light’: mucha gente llena su cesta de la compra a base de alimentos dietéticos, light o integrales pensando que así va a adelgazar. Nada más lejos de la realidad: aunque algunos tengan menos calorías, por sí solos no adelgazan. La mayoría son, simplemente, productos más sanos o naturales e incluso más calóricos
    Hay algo peor que comer mucho o tener unos kilos de más: las ‘dietas milagro’. No se puede perder en dos días lo que se ha ganado en varios meses o años: va en contra de toda lógica y de la naturaleza misma.
    Productos milagro para adelgazar
    Cápsulas de vinagre de manzana, cremas reductoras de volumen, infusiones adelgazantes, sustancias quemagrasas... Además de las dietas, en el mercado existen montones de ‘productos milagro’ para adelgazar que, en la mayor parte de los casos, lo único que sirven es para aligerar el bolsillo del consumidor.
    Algunos de estos productos –infusiones, preparados de fitoterapia, cremas...- se venden en herbolarios, centros de estética e incluso farmacias. No es que sean peligrosos para la salud sino que, por sí solos, no adelgazan. Si se toman debe ser preferiblemente con control médico y teniendo muy claro que son sólo una ayuda o refuerzo. Cualquier otro producto de origen poco fiable debe ser rechazado.
    Algunos de estos falsos ‘productos milagro’:
    cápsulas adelgazantes con piña: es una fruta muy digestiva y adecuada contra el estreñimiento, pero ni mucho menos tiene la capacidad de quemar grasas o acabar con la celulitis
    cremas adelgazantes, reductoras y anticelulitis: son un negocio redondo y aunque son inocuas para la salud ni adelgazan ni queman grasas Según el doctor José Enrique Campillo, responsable del departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de Badajoz, “el proceso fisiológico que debería sufrir nuestro organismo para hacer realidad las promesas realizadas en la publicidad de algunas cremas y productos adelgazantes es totalmente imposible. Si realmente se quemara y metabolizara la cantidad de grasa que algunas anuncian, las reacciones fisiológicas que debería llevar a cabo nuestro organismo provocarían un aumento de la temperatura corporal de varios cientos de grados, un efecto que va en contra de todas las leyes de la física.
    Adelgaza con seguridad
    Las 'dietas milagrosas' prometen bajar kilos a velocidad supersónica. Lo que no dicen es que en nutrición no hay milagros y que esos kilos se recuperan a velocidad de vértigo. Para adelgazar de forma seria y sin ‘efecto rebote’ hay que seguir una dieta personalizada elaborada por un endocrino o experto en nutrición y dietética.
    Este tipo de dietas suelen ser hipocalóricas y lo más equilibradas posible, lo que permite perder peso de forma eficaz y progresiva, evitando el 'efecto rebote'. Una dieta seria debe ofrecer menús completos para las cinco comidas diarias: desayuno, tentempié, almuerzo, merienda y cena.
    Cada dieta debe ser preparada de manera personalizada según las necesidades, características y objetivos del paciente. También debe incluir recomendaciones dietéticas a seguir, nociones sobre los alimentos a evitar y los aconsejables, así como pautas alimenticias para comer fuera de casa.
    Lo ideal es combinar la dieta con ejercicio físico, aunque en casos de obesidad graves lo primero es bajar de peso.
    Para adelgazar hay que ingerir menos calorías de las que el cuerpo necesita y esto debe hacerse siguiendo una dieta adaptada a las características y necesidades de cada persona y preparada y supervisada por un especialista en nutrición.

    domingo, 23 de octubre de 2011

    ¿Por qué en África están emergiendo enfermedades infecciosas que no aparecen en otras partes del mundo?

    Presencia de multitud de vectores de enfermedades, carencia de controles epidemiológicos, carencia de servicios de salud y una alta tasa de reproducción, hacen a Africa el lugar ideal par la proliferación, mutación y evolución de muchísimos tipos de parásitos, virus y patogenia patógenas.


    Al nacer una bacteria, tienen muy fácil la posibilidad de producir o reproducirse, también es real que el clima no ayuda mucho, por que la mayoría de las bacterias y virus mueren con el frío y en África el frío es nulo.


    África es un continente olvidado por los gobiernos para instalar sistemas de Salud adecuados, la pobreza de la mayoría de los pueblos hace insuficiente la alimentación y esto hace que sean potencialmente propensos a ésas enfermedades. Cuando un país tiene tales insuficiencias será seguro la aparición de desnutrición, enfermedades infecto-contagiosas y otras calamidades sociales. Además no tienen los recursos económicos para solventar tales dificultades, hablando de la mayoría de la población pobre.


    Es un problema sencillo mira el África es un continente muy grande lleno de diferentes ecosistemas los cuales de una forma u otra propician o dan los vectores que transmiten muchas enfermedades a eso le unimos la pobreza y la incultura que existe en estos países los hábitos alimentación la forma de vivir y la falta de un sistema de salud con características de control, epidemiológico.

    EL SIDA


    ¿Qué es el S.I.D.A.?
    EL S.I.D.A. es el
    Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida

    En principio, la palabra S.I.D.A. describe un conjunto de signos y de síntomas asociados a una respuesta inadecuada del sistema inmunitario.
    La reacción del organismo es insuficiente para combatir a los agentes oportunistas (microorganismos invasores y extraños) y de perdurar en el tiempo, puede ser letal.
    No obstante, recordemos que desde siempre hubo individuos que sobrevivieron a los terremotos, los incendios, los bombardeos, los holocaustos, a las grandes epidemias y a las enfermedades como el cáncer.
    ¿Porque debería ser diferente con el S.I.D.A.?
    ¿Quien tiene la verdad absoluta en este tema?, ¿Acaso existe una verdad absoluta?




    ¿Qué es el V.I.H.?
    El V.I.H. es el...  
    Virus de la Inmunodeficiencia Humana

    Los que se encuentran infectados por el VIH son " portadores del VIH " o "seropositivos" y debemos diferenciarlos de los enfermos con S.I.D.A.
    Los "portadores del VIH" son aquellos que presentan anticuerpos frente al HIV, detectados por los análisis de laboratorio (Elisa, Western Blot, entre otros). Es decir, individuos que las pruebas de laboratorio - para HIV - le dieron positivo, pero que no tiene ningún síntoma de enfermedad alguna. Son personas que albergan al VIH en el interior de su organismo y pueden llegar a contagiar (ver los modos específicos de transmisión de los V.I.H.).
    En cambio, las personas enfermas de SIDA, si bien hospedan al V.I.H. en el interior de su organismo - y también pueden llegar a contagiar-, ya presentan determinados signos y síntomas asociados a la enfermedad SIDA, como por ejemplo: infecciones pulmonares, sarcoma de Kaposi o "el complejo asociado al S.I.D.A." que incluye fatiga, fiebre, pérdida de peso, diarrea, sudor nocturno, ganglios palpables en el cuello, axilas, y/o ingle.

    Aclaremos un prejuicio: estar infectado por el VIH no implica necesariamente estar enfermo de SIDA.
    De todos modos, el "portador del V.I.H." debe prevenir ( levantando y movilizando sus defensas físicas y psíquicas) la instalación de la enfermedad, es decir, que el virus se vaya multiplicando y destruyendo el sistema de defensa del organismo.
    No obstante, y para finalizar, diremos que el sentido que cada ser humano encuentre a cada situación ( por ejemplo ser portador del V.I.H.) va a derivar, fundamentalmente, de una serie de elementos del orden de lo hereditario y de lo personal, y de la ayuda, comprensión y reconocimiento que podamos brindarles.
    Como cada persona es única e irrepetible, el sentido que le otorgue a su situación será propio e intransferible.

    Lejos de ser un " ultimátum de muerte", el ser portador del V.I.H. le esta indicando que algo debería cambiar en su conducta, o por lo menos repensar su estilo de vida y el tipo de vida dispensado hacia su persona.
    Entre otras cosas, de su decisión depende de que se constituya en una posibilidad de vida, o de muerte.

    ¿Cuáles son las vías de transmisión del virus del S.I.D.A.?

    Las Vías de Transmisión de V.I.H son fundamentalmente tres.
     Una persona "portadora del V.I.H." o "enferma de SIDA" puede transmitir el virus por sangre, semen, o secreciones cervico -vaginales.

    - Las relaciones sexuales (orales, anales y genitales) que ponen en contacto mucosas irritadas o llagadas con secreciones genitales contaminadas, son de riesgo.

    La transmisión no es posible si el V.I.H. no entra en el torrente sanguíneo.
    Y además, debe haber una cantidad suficientemente importante en el líquido orgánico contaminante y exponerse reiteradamente al V.I.H. con conductas riesgosas, para que se produzca la infección por el HIV.




    Vía sanguínea

     


     - En el intercambio de elementos corto-punzantes que contengan sangre contaminada.

    - En caso de toxicómanos, por compartir jeringas y/o agujas contaminadas.

    - Y por transfusiones sanguíneas y/o hemoderivados (de sangre no analizada).


    Vía de la madre al hijo




    Las madres portadoras del V.I.H. pueden transmitir a sus bebés antes de nacer, 
    durante el parto y posiblemente por la lactancia (se encuetra en estudio). 
    La leche materna podría pasar el virus al hijo. 
    En nuestro país ya son muchos los chicos que tienen S.I.D.A.   
    Las evidencias científicas, indican hasta la actualidad que por saliva, sudor, orina 
    y materia fecal no pueden contagiarse una "persona sana", pero quienes tienen el V.I.H. 
    deben cuidarse - más que otros - y no exponerse al VIH con conductas riesgosas que
    ocasionarían reinfecciones.
    Es importante llevar una vida equilibrada y armónica, que no agreda aun más las defensas
    naturales del organismo. 


    ¡ATENCIÓN! 
    El V.I.H. - S.I.D.A. NO SE TRANSMITE
    Por besarse o por compartir el baño...
    ... ni tampoco por la picadura de un mosquito o por nadar en la misma piscina.


    Aquí os dejo un vidio en el que un hombre graba los pasos de su enfermedad.


    http://www.youtube.com/watch?v=ofiCQqMCoAU

    domingo, 16 de octubre de 2011

    PRINCIPALES ANTIBIÓTICOS

    Los antibióticos más importantes fueron aislados por primera vez en la década de los 40, y procedían casi todos de bacterias o de mohos, aunque algunos se consiguieron obtener por síntesis química.
    PRINCIPALES ANTIBIÓTICOS

    Las penicilinas, son efectivas contra bacterias que producen enfermedades como la bronquitis, faringitis, laringitis, meningitis…; enfermedades sexuales como la gonorrea y el sífilis.
    Presenta una alta toxicidad produciendo alergias
    Las cefalosporinas, son antibióticos que fueron descubiertos en el agua del mar que se encontraba próxima a una cloaca de Cerdeña. Este antibiótico es efectivo frente a numerosas bacterias y no suelen tener efectos secundarios.
    Aminoglúcidos, son antibióticos de los cuales el más importante es estreptomicida es efectiva contra la tuberculosis y las neumonías y tiene que administrarse con un tratamiento muy constante debido a su alta toxicidad el tratamiento para una neumonía es de 3 días mientras que para una tuberculosis es de 6 meses.
    Cloramfenicol, es un antibiótico que ha sido extraido de un moho muy parecido al moho del que proceden los aminoglúcidos con la diferencia de que su uso está muy limitado debido al gran número de efectos secundarios que presenta. Solo se utiliza en infecciones del ojo.
    Tetreciclinas, son antibióticos que se utilizan en infecciones como la del tifus e infecciosas de la piel, también presenta efectos secundarios (nauseas, vómitos, diarreas…)
    Vancomicina, es el antibiótico que se utiliza como último recurso frente a bacterias que se han hecho resistentes a otros antibióticos.

    La resistencia antibiótica es la capacidad de un microorganismo para resistir los efectos de un antibiótico. La resistencia se produce naturalmente por selección natural a través de mutaciones producidas por azar, pero también puede inducirse artificialmente mediante la aplicación de una presión selectiva a una población. Una vez que se genera la información genética, las bacterias pueden transmitirse los nuevos genes a través de trasferencia horizontal (entre individuos) por intercambio de plásmidos. Si una bacteria porta varios genes de resistencia, se le denomina multirresistente o, informalmente, superbacteria.
    La resistencia a los antibóticos es un problema de salud pública mundial.
    La resistencia antibiótica es una consecuencia de la evolución vía la selección natural. La acción antibiótica es una presión ambiental: aquellas bacterias que tengan una mutación que les permita sobrevivir se reproducirán. Ellas pasarán este rasgo a su descendencia, que será una generación totalmente resistente.
    Varios estudios han demostrado que ciertos patrones de uso de los antibióticos afectan en gran medida al número de organismos resistentes que se desarrollan. El uso excesivo de antibióticos, tales como las cefalosporinas, acelera en gran medida el desarrollo de resistencia a la meticilina. Otros factores que contribuyen a la resistencia incluyen los diagnósticos incorrectos, prescripciones innecesarias, uso incorrecto de antibióticos por parte de los pacientes y el uso de los antibióticos como aditivos en la alimentación del ganado para aumentar el engorde.

    ¿Para qué se utiliza la vancomicina?

    • Tratamiento de infecciones provocadas por bacterias resistentes a los antibióticos del grupo de las penicilinas y sensibles a la vancomicina.
    • Tratamiento en pacientes alérgicos a los derivados de penicilina.
    • Tratamiento de bacterias sensibles a la vancomicina localizadas en el corazón, el cerebro, los huesos, las meninges, la sangre.
    • Prevención de la aparición de infecciones tras una intervención quirúrgica o implantación protésica.
    • Prevención de la aparición de infecciones del corazón tras una intervención quirúrgica.